Feminismo,  Femme,  LGBT

Aborta las imposiciones

UPDATE: Escribí esto hace una semana, hoy 30 de diciembre es LEY!
Foto: https://www.instagram.com/gabrielagioia.ph/

Escribí miles de veces y borre que decir sobre este tema… porque en cierto punto se vuelve tan personal que vuelven recuerdos que una quiere mejor olvidar.

“Las mujeres callamos demasiadas cosas” me dijo hace unos días mi hermana, en una charla que tuvimos caminando desde Palermo a Once, que obviamente decantó en ese tema.
No podes obviar un tema que está ahí, que TODAS tenemos amigas, conocidas, muchas gente a nuestro alrededor que pasó por un aborto, si así sin tabu….VARIXS ABORTAMOS.
Si, asi en inclusivo porque les hombres trans también abortan, porque tienen úteros. Creer que es algo solo de las mujeres, es arcaico en este momento.

Quizá no en las mismas situaciones, quizá acompañadas o en la soledad de nuestras habitaciones esperando que pasen rápido las horas para que termine esa tortura…

Somos mucho más que un cuerpo, somos el reflejo de lo que no se puede domar, de lo que no les pertenece. Somos algo que piensa, late, reflexiona y toda SUS PROPIAS DECISIONES.

Pensaron que nos ibamos a quedar sumisas, calladas en un rincon sin tomar conciencia que lo que pasa con NUESTRO CUERPO ES NUESTRA DESICION, que somos capaces de demostrar, y salir a la calle que ya nos cansamos que EL PATRIARCADO Y LA IGLESIA SE METAN EN NUESTROS UTEROS.

Carta abierta

Quiero terminar de descargarme con este tema con la carta de alguien conocide que es docente y trabaja en una escuela catolica para que vean por las cosas que pasamos la mujeres :

Es Ley

No escribo esto público, porque trabajo en un colegio católico y lamentablemente hay cosas que todavía no se pueden decir libremente.

Recuerdo el día que me hice el test, no fue de alegría como los anteriores, fue en una estación de servicio, en una pausa entre la facultad y los colegios. Me quería morir, recién había conseguido más horas. Las chicas ya eran un poco más grandes, ya no daba tanta culpa que se quedaran en casa con mi suegra o en la guardería. ¿Qué iba hacer?, otra vez parar todo, poner todo en stand by. 

Fui a buscar a mi pareja, se sorprendió. Me dijo quédate tranquila, hacemos lo que vos quieras. Esa respuesta en vez de tranquilizarme me genero más presión. La decisión pasaba por mí.

Cuando vos ya pasaste por varios embarazos, sabes todo el proceso. Estaría de unas 3 o 4 semanas, sabía que pronto empezaban las náuseas y los vómitos. Que ya iba a empezar a crecer dentro de mí.

Ese mismo día fuimos con una amiga, que a pesar de que no era enfermera, cuidaba abuelos en un geriátrico, había ayudado a otras chicas en esta situación. Pero yo no era una nena. Era una mina de treinta y pico de años, con camino recorrido, y una familia que mantener. No podía correr riesgos. 

Bueno, tenés que hacer esto, esto y esto, me dijo.  Yo no paraba de llorar. Lo que sí, por lo menos una semana en cama, te puede levantar fiebre, te puede dar una infección.

NO!  El laburo, no puedo faltar, agarré una suplencia de un mes. Soy nueva,  que voy a decir…

Si no te cuidas, vas a correr riesgos. Nos fuimos, nos dijo que su contacto ya no conseguía la oxapros  tan fácil, lo cual es un medicamento para el reuma, que se utiliza para estas cuestiones también. Que teníamos que buscar por otro lado.

Ahí es cuando mi pareja activó sus contactos. En zona oeste, todo lo que sea ilegal se consigue, pero tiene un costo. Alto muy alto, para ese momento unos 1500 pesos, eran como 15000. La juntamos y después de varios días de angustia y una escena propia de película, las conseguimos.

Seguí el procedimiento al pie de la letra. Lo hice de un viernes para un fin de semana, así los 2 primeros días podía estar en cama. 

Pero no pasó nada, nada de nada. Mientras tanto yo me la pasaba leyendo cosas en internet, terribles que hacían que mi cabeza explotara. Y pasó un mes y no tuve respuesta.

Ya me sentía pésimo, anímica y físicamente. Pero como buena ariana, cual Leónidas, me levantaba a trabajar, a la facultad, seguía mi vida, mientras mi mente era un torbellino.

La conciencia, también juega un papel, como dije antes, vos sabes lo que tu cuerpo está pasando, entonces tenés noción que hay una vida dentro tuyo. Te viene a la cabeza,  lo tengo, ¿Cómo será?  ¿Será nena o varón? Y por el otro ¿Cómo mierda mantengo otro más?

Compartir con alguien lo que te pasa… imposible, no querés ser juzgada. Mas siendo una mina grande, que se supone que estas cosas no le tienen que pasar.

Pasaron casi 2 meses, para repetir el procedimiento había que conseguir la guita de nuevo y tardamos en juntarla. Esta vez, conseguimos por otro lado por miedo a que vuelvan a fallar.

Todo de nuevo, 3 por acá 2 por arriba, creo que era así, eso es lo único que no recuerdo bien.

Tenía pocas esperanzas, ya me hacía a la idea de cómo decirlo en mi trabajo, de perder lo poco que había conseguido hasta el momento, de no poderles pagar ni el colegio ni la obra social a las chicas, de volver a remarla un tiempo más.

Una semana y ni noticias. Volví a conseguir una suplencia. Era en primaria, un 2 grado en un tallercito de inglés, la plata me servía. Ese día seria movido. Todo el día iba estar fuera de casa. Colegio  y a la noche la tan esperada Varieté donde mis alumnos presentarían un juego sobre la historia de Luján. Terminaría tarde, como las nueve de la noche. No fui en moto, para no volver sola de noche. Preparé mi mochila con varios paquetes de toallitas y tampones por las dudas. Salí como las 8 de la mañana, tacos pantalón de vestir y el delantal.

Comencé a sentirme mal, tipo 2. Eran contracciones leves, pero molestas. Me decía a mí misma, hoy no por favor, mañana sábado sí.

Seguía dando clase, parada. No me podía sentar. El dolor era cada vez más intenso. Tenía miedo, pero seguía estoica frente al aula. Sentía que algo se estaba rompiendo.

Lo bueno es que como era en una de las escuelas donde hacía rato que trabajaba, conocía a las auxiliares y pensaba, les digo que no sé qué me está pasando y que me lleven al médico. Por otro lado, si me descompongo y caigo en la clínica, van a saber lo que hice. Me van a denunciar, de todo se me cruzaba en la cabeza.

Para las 3 ya ni parada me aguantaba. Un pinchazo fuerte y sentí como se desprendía. 

Cuando estas en docencia, hay una máxima: nunca dejes el salón de clase solo. Me acerque al primer banco y le dije a uno de los nenes – llama a la portera.

La portera vino, le dije quédate acá y salí corriendo al baño. No quería ni bajarme el pantalón, sabía que esa imagen no me la iba a borrar de mi cabeza y así fue. Era un rio de sangre y cosas que no sé cómo describirlas.

Era octubre, me saque el saco y me lo até a la cintura debajo del delantal, me puse un tampón y 3 toallas y seguí dando clase.

Días después le conté lo que me había pasado, es una de las pocas que lo sabe, confié en ella porque me dijo que también lo había  pasado. Como una especie de hermandad de las mujeres desesperadas. Nunca dijo nada.

Pero debía seguir, me tomé un remis, mi pantalón ya delataba las marcas, nada me detenía  la hemorragia. Todavía faltaban horas para volver a casa, y en el otro colegio  no podía usar delantal. 

Pase por lo de una amiga, que vive cerca,  le pedí un pantalón y un par de ibuprofenos. Nunca le conté la verdad, tiempo después se declaró pañuelo celeste.

Y seguí parada 4 horas más. No recuerdo como hice para soportar el dolor, la incomodidad y mi cabeza que no paraba. Sé que llegue, lave toda mi ropa y me acosté. Mi gata, se durmió  conmigo, sobre mi panza, calmando con sus ronroneos mi dolor.

Nadie puede decir, que pasar por esto, no tiene consecuencias en la psiquis de una persona. Pasar esto en silencio, con miedo, con clandestinidad. Que sea ley, no implica que todas lo van a hacer, lo mismo que con el divorcio y el matrimonio igualitario.

Es darle un marco legal a algo que ocurre, que le paso a tu amiga, a tu hermana, incluso a tu mamá. Todas tenemos una historia parecida, ya sea que lo hicimos o no. NO TE LO OLVIDAS MAS.

Elegir sobre nuestro cuerpo, decidir sobre nuestro futuro. No es cuestión de clases sociales. En mi caso, fue dentro de una  pareja de años, pero puede ser producto de una violación o de una relación no consentida. Niñas madres, que juegan con muñecas deben ser mamás  a la fuerza. 

Mi elección, aunque con culpa, no fue un acto egoísta. PENSE TAMBIEN EN MIS HIJAS,  EN SU FUTURO, EN LO QUE YO PODRÍA DARLES. PUSE MI CUERPO, LO PASE CON DOLOR, TODAVÍA ME PESA, SOLO POCOS LO SABEN Y LO SABRÁN.

QUE SEA LEY, ES UN ALIVIO, PARA TODAS AQUELLAS QUE AHORA PODRÁN PASAR ESTO, SIN TANTA CARGA, SIN SER JUZGADAS, UN PASO MÁS, UNA LUCHA MÁS GANADA, PERO QUEDAN MÁS.”

Creo que el próximo paso es ir por un estado laico!! Así que se viene la APOSTASÍA!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *